30.9.13

La hija del espantapájaros

A veces preferiría
que tu amor se expresara con caricias
en lugar de hacerlo con rayos y truenos.

A veces preferiría
que por mi cumpleaños, en lugar de un vestido,
me regalaras un beso.

A veces preferiría
que me escuchases, tan sólo por un momento,
y no volvieras contra mí mis propias palabras.

A veces preferiría
que tus gritos no cortasen mis silencios,
y mis silencios no se convirtieran en lágrimas.

A veces preferiría
mirarme en el espejo de tus ojos
y no ser en tu mundo un motivo más de decepción.

A veces preferiría
que el torrente de tu voz fuera por una vez amable
en lugar de hosco, imperativo y destructor.

A veces preferiría...
que a veces no fuera siempre,
y que a veces, siempre, fuera nunca.