A veces preferiría
que tu amor se expresara con caricias
en lugar de hacerlo con rayos y
truenos.
A veces preferiría
que por mi cumpleaños, en lugar de un
vestido,
me regalaras un beso.
A veces preferiría
que me escuchases, tan sólo por un
momento,
y no volvieras contra mí mis
propias palabras.
A veces preferiría
que tus gritos no cortasen mis
silencios,
y mis silencios no se convirtieran en
lágrimas.
A veces preferiría
mirarme en el espejo de tus ojos
y no ser en tu mundo un motivo más de
decepción.
A veces preferiría
que el torrente de tu voz fuera
por una vez amable
en lugar de hosco, imperativo y
destructor.
A veces preferiría...
que a
veces no fuera siempre,
y que a
veces, siempre, fuera nunca.
